Cuando pensamos en Design Thinking, solemos asociarlo a innovación empresarial, desarrollo de productos o resolución de problemas complejos en equipos multidisciplinares. Sin embargo, su lógica puede trasladarse con sorprendente eficacia a un ámbito mucho más íntimo, como lo son las sesiones de estudio de un músico. Practicar un instrumento no es solo repetir ejercicios, pasajes o fragmentos; es un proceso de exploración, diagnóstico y toma de decisiones constante. Aquí es donde el Design Thinking puede aportar una estructura clara y flexible.
En primer lugar, la fase de empatía puede reinterpretarse como una escucha activa hacia uno mismo: ¿qué está ocurriendo realmente cuando toco?, ¿Dónde aparecen las tensiones, los bloqueos o la inseguridad? Este paso implica observar sin juzgar, algo poco habitual en la práctica musical... A continuación, procedemos a definir el problema, lo que nos obliga a concretar. No es "no me sale este pasaje", sino "pierdo precisión rítmica en los cambios de posición a este tempo", por ejemplo.. Cuanto más específico es el diagnóstico, más eficaz será la intervención.
Luego, la fase de ideación abre el abanico de estrategias: cambiar el tempo, segmentar aun más el material, probar nuevas digitaciones, trabajar sin instrumento, usar apoyo visual o incluso rediseñar la sesión de estudio. Aquí, la creatividad sustituye a la repetición automática. Posteriormente, el prototipar en este contexto, significa probar soluciones rápidas y sin apego. No se trata de encontrar "la forma correcta" al primer intento, sino de experimentar con distintas aproximaciones.
Por último, testear implica evaluar con criterios claros: ¿ha mejorado la precisión?, ¿se mantiene la inteligibilidad del pasaje a determinada velocidad?, ¿se reduce la fatiga?, etc. Este feedback continuo transforma la práctica en un sistema iterativo.
Aplicar Design Thinking al estudio instrumental no solo mejora resultados técnicos, sino que fomenta autonomía, pensamiento crítico y una relación más consciente con el propio aprendizaje. Introducir metodologías de innovación en un entorno donde el ensayo repetitivo y monótono ha sido la "norma", puede ser, paradójicamente, la clave para tocar mejor.
Jesús Alcívar