Kaizen es una filosofía japonesa que significa "cambio para mejor" o "mejora continua". Surgió en Japón tras la Segunda Guerra Mundial, gracias a las enseñanzas sobre control estadístico de calidad de los expertos William Edwards Deming y Joseph M. Juran, y se enfoca en realizar pequeños cambios diarios en lugar de grandes transformaciones repentinas. Esta aproximación fomenta la participación de todos y elimina desperdicios para lograr avances sostenibles en cualquier ámbito, desde empresas hasta la vida personal.
En la práctica instrumental, Kaizen transforma la forma de mejorar al priorizar sesiones cortas y enfocadas sobre las tandas de horas interminables. Los músicos podrían aplicar micro-ajustes diarios, como perfeccionar la afinación de una nota determinada, el fraseo de un pasaje o la transición entre diferentes registros, lo que acumula progreso sin "burnout". Esto promueve la práctica deliberada: identificar debilidades específicas, abordarlas con detalle y precisión hasta eliminar los posibles errores y reflexionar al final para ejecutar de forma concisa los ajustes necesarios.
Kaizen mantiene la motivación alta al celebrar avances pequeños. Reduce la frustración al evitar metas abrumadoras y construye hábitos duraderos, ideal para instrumentistas de cualquier tipo, en especial con poca disponibilidad de tiempo... Diversos estudios y experiencias muestran que esta constancia supera sesiones intensas esporádicas, mejorando técnica, musicalidad y confianza (personal y profesional).
Propuesta de rutina diaria Kaizen para músicos
Esta rutina de 25 minutos se adapta a cualquier instrumento, enfatizando calidad sobre cantidad. Intenta realizarla diariamente para alcanzar mejoras acumulativas en un plazo mínimo de un mes.
- Calentamiento (5 min): ejercicios básicos (ej. notas largas, octavas, escalas lentas, postura). Prepara mente y cuerpo; identifica cualquier posible tensión y ajústala.
- Técnica (7 min): determina un micro-objetivo (staccato, afinación, ritmo) y realiza varias repeticiones. Aumenta progresivamente la velocidad hasta su optimización. Mejora un detalle por día/semana.
- Repertorio (7 min): fragmento puntual de alguna pieza/estudio/obra. Aplica la técnica aprendida; registra (audio/video) la actividad para la posterior autoevaluación.
- Creatividad (5 min): realiza una improvisación o crea una variación sobre alguno de los aspectos abordados. Explora la libertad que dispones con el descubrimiento/tratamiento de dicho material.
- Reflexión (1 min): anota: "¿Qué mejoré hoy?". Registra el progreso diario para incentivar la motivación y mantener la mejora continua.
Ajusta dicha rutina según tu instrumento. Sé constante, un pequeño cambio diario genera -maestría- a largo plazo.
Adoptar Kaizen en la práctica instrumental nos invita a abrazar la excelencia como un viaje de pequeños triunfos diarios, no como un destino lejano con grandes saltos. Esta filosofía japonesa demuestra que la constancia en micro-mejoras genera transformaciones profundas, elevando la técnica, la expresión y la satisfacción personal sin agotamiento.
Jesús Alcívar